DERRIBANDO FORTALEZAS II

Algunas manifestaciones de las fortalezas

1. Problemas emocionales

Trastornos sin aparente explicación que se evidencian con ira descontrolada, depresión, temor, complejo de inferioridad, inseguridad, sensación de rechazo, odio, celos, resentimiento y preocupación obsesiva.

 

2. Problemas mentales

Son conflictos al interior del ser humano que se reflejan en pensamientos distorsionados, tormento mental, incluso, pérdida de la memoria.

 

3. Lenguaje soez, vulgar, obsceno

Se evidencia por la mentira, lenguaje soez, blasfemia, crítica, burla, protestas y chismes.

 

4. Incontinencia sexual

Se traduce en pensamientos lujuriosos, fantasías sexuales, imágenes de perversión de carácter recurrente, masturbación, conducta seductora, fornicación, adulterio, incesto y toda la gama de perversiones que se practican bajo la tierra.

 

5. Tendencia auto destructiva y al suicidio

Personas que en medio de su crisis, procuran acabar con su vida sin poderse explicar la razón.

 

6. Adicciones incontroladas

Compulsión a consumir alcohol, drogas, medicamentos, juegos de azar, pasar horas en Internet viendo información de perversión, televisión, cafeína e incluso, comer en exceso.

                                                                                                                           

El desarrollo de las fortalezas en un ser humano.

1. Por participación en el ocultismo: Por prácticas de magia, lectura del tarot, espiritismo, tabla ouija, lectura de manos, sortilegios, horóscopo, astrología, recitar mantras, invocar espíritus de muertos, entre otras (Deuteronomio 18:9-14)

 

2. Consultar material con contenido pornográfico:  Puede tratarse de libros, revistas, fotografías, vídeos, audio (Mateo 5:27)

 

3 Por pecado deliberado tales como: Fornicar, adulterar, ser  pervertido, tener avaricia, tener maldad, ser lleno de envidia, ser homicida, tener contiendas, tener pensamientos malignos, engañar,  ser murmurador, ser detractor, ser aborrecedor de Dios, ser injurioso, soberbio, Ser injusto, altivo, ser inventor de males, ser desobediente a los padres, ser necio, ser desleal, sin afecto natural, implacable, sin misericordia, ser inmundo, tener lascivia, ser idolatría, tener enemistades, pleitear, tener celos, iras, contiendas, disensiones, herejías,  envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas

 

4.  Adicciones incontroladas: Ir a las discotecas, ver películas de las tinieblas (La saga crepúsculo – La saga de vampiros -), Juegos demoníacos (Resident Evil. Silent Hill, Medievil, Alone in The Dark,  Guardianes demoníacos, etc.), ver durante horas los programas de cotilleos.

 

5. Temor incontrolado (Apocalipsis 21:7, 8; 1 Juan 4:18; Romanos 8:15-17)

 

6. Falsas doctrinas y sectas: No confrontar las enseñanzas a la luz de la Biblia (Colosenses 2:8; 1 Timoteo 4:1, 2)

7. Orgullo espiritual:  Sentido de superioridad de carácter doctrinal o denominacional (2 Corintios 12.7-10; 1 Timoteo 3.6)

Para tener una vida victoriosa se requiere renacer de nuevo y pasar por los siguientes procesos:

RegeneraciónRenovación y Transformación.

El hombre nuevo nace como resultado del triunfo del Señor Jesús sobre el Diablo.

Por ello, es necesario que afirmemos los fundamentos de una vida victoriosa a la que Dios nos ha llamado. Todo buen fundamento debe estar basado en la verdad de Dios. Para garantizar una vida victoriosa los creyentes tienen que mostrar día a día los siguientes pasos al mundo.

LA REGENERACIÓN

(Tito 3:4-5 “Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo”)

La regeneración es “dar nuevo ser a una cosa que degeneró”. Es volver al género original. Es regresar al plan inicial de Dios después de haber estado viviendo un tiempo alejados de él. Degenerados por el pecado y la desobediencia. Es necesario nacer de nuevo. La regeneración es la base fundamental para establecer una vida de éxito y victoria (Jeremías 18:1-6)

18:1 Palabra de Jehová que vino a Jeremías, diciendo:
18:2 Levántate y vete a casa del alfarero, y allí te haré oír mis palabras.
18:3 Y descendí a casa del alfarero, y he aquí que él trabajaba sobre la rueda.
18:4 Y la vasija de barro que él hacía se echó a perder en su mano; y volvió y la hizo otra vasija, según le pareció mejor hacerla.
18:5 Entonces vino a mí palabra de Jehová, diciendo:
18:6 ¿No podré yo hacer de vosotros como este alfarero, oh casa de Israel? Dice Jehová. He aquí que como el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros en mi mano, oh casa de Israel.

LA RENOVACIÓN

(Romanos, 12:2 “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”)

La renovación es un proceso gradual hacia la transformación. Actúa, sobre todo, en la mente y en el espíritu.

(Salmo 51:10 Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí)

(Efesios 4:23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente).

En este proceso debemos tomar parte activa llenando nuestra mente con la palabra de Dios. Esta verdad es clave. Si vamos a vivir en victoria sobre el sistema de este mundo será por conocer la voluntad de Dios y obedecerla.

(Josué 1: 8 “Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien”).

(Salmo 119: 97-104 ¡Oh, cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación. Me has hecho más sabio que mis enemigos con tus mandamientos, Porque siempre están conmigo. Más que todos mis enseñadores he entendido, Porque tus testimonios son mi meditación. Más que los viejos he entendido, Porque he guardado tus mandamientos; De todo mal camino contuve mis pies, Para guardar tu palabra. No me aparté de tus juicios, Porque tú me enseñaste. ¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! Más que la miel a mi bocaDe tus mandamientos he adquirido inteligencia; Por tanto, he aborrecido todo camino de mentira).

(Salmo1:1- 3 “Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado; Si no que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará”).

De esta forma pensamos como piensa Dios; hablamos como Dios habla y vivimos de acuerdo con la santidad de Dios.

(1Pedro 1:14-17 “Como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; si no, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo. Y si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación”).

Su palabra debe habitar, establecerse afincarse,  en nosotros.

LA TRANSFORMACIÓN

 (2 Corintios 3:18  “Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor”).

Al leer La palabra de Dios, ésta penetra el en alma y en el espíritu; discierne los pensamientos y las intenciones del ser humano, instruyéndole para que vuelve a su Creador y reproduce la imagen del Señor Jesús en su ser.

Hebreos 4:12 Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.
4:13 Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.

El Señor Jesús es el Pan que descendió del cielo y da vida al creyente. Al comerlo produce en nosotros la transformación de nuestro ser: espíritu, alma y cuerpo. (Juan 6:48-51 “Yo soy el pan de vida. Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y murieron. Este es el pan que desciende del cielo, para que el que de él come, no muera. Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo “).

La regeneración, la renovación y la transformación ponen en nosotros las bases para una vida de victoria.

CÓMO SE OBTIENE LA VICTORIA
Por el inconformismo hacia el mundo
. (Romanos 12:2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta)

Por la lucha contra los deseos carnales. (1 Pedro1:14 Como hijos obedientes no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia…”)

 

(1P 2:11 Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma).

Escapando y huyendo. (2 Pedro 1:4   …habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de las concupiscencias)

(2 Pedro 2:18 …los que verdaderamente habían huido de los que viven en error…)

(2 Pedro  2:20 …habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo…)

(2 Timoteo 2:22 Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor).

Viniendo al Señor para buscar refugio. (Proverbios 18:10 Torre fuerte es el nombre de Jehová; a él correrá el justo, y será levantado).

(Colosenses1:13 El cuál nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo).

(Salmo 91).

91:1 El que habita al abrigo del Altísimo,  Morará bajo la sombra del Omnipotente.
91:2 Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; Mi Dios, en quien confiaré.
91:3 El me librará del lazo del cazador, De la peste destructora.
91:4 Con sus plumas me cubrirá, Y debajo de sus alas estaré seguro; Escudo y adarga es su verdad.

91:5 No temeré el terror nocturno, Ni saeta que vuele de día,
91:6 Ni pestilencia que ande en oscuridad, Ni mortandad que en medio del día destruya.
91:7 Caerán a mí lado mil, Y diez mil a mí diestra; Mas a mi no llegará.
91:8 Ciertamente con mis ojos miraré Y veré la recompensa de los impíos.
91:9 Porque he puesto a Jehová, que es mi esperanza, Al Altísimo por mi habitación,
91:10 No me sobrevendrá mal, Ni plaga tocará mi morada.
91:11 Pues a sus ángeles mandará acerca de mí, Que me guarden en todos mis caminos.
91:12 En las manos me llevarán, Para que mi pie no tropiece en piedra.
91:13 Sobre el león y el áspid pisaré; Hollaré al cachorro del león y al dragón.
91:14 Por cuanto en  él he puesto mi amor, él también me librará; Me pondré en alto, por cuanto he conocido Su nombre.
91:15 Le invocaré, y El me responderé; Conmigo él estará en la angustia; Me librará y Le glorificaré.
91:16 Me saciará de larga vida, Y me mostrará mi salvación.

 

Haciendo nuestra la victoria del Señor. (Juan 16:33 Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo).

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